He caído en la cuenta de algo que se me antoja horrible, desastroso, funesto, fatídico, trágico, fatal y de más sinónimos atroces que existan… Nunca te dije… “te quiero”, nunca, nunca, nunca lo hice… y hoy me encuentro sentada, encogida en la cama, con la mirada perdida en miles de recuerdos e imágenes del pasado y de un posible presente imaginario que quizás tendría lugar hoy mismo, si hubiera mencionado esas palabras.
No sé si he cometido un delito difícil de juzgar, pero mi cuerpo y mi mente se sienten así, intranquilos, como si hubiera escupido encima de una obra de arte digna de un museo, bajo la mirada atónita de su anciano autor, como si hubiera rayado los versos más tristes de alguna noche, bajo la mirada chilena de su chileno escritor…
Y me encojo de hombros y cierro los ojos, para alejar de mi mente ese pensamiento; que todo sería distinto si esas palabras hubieran dado ese salto mortal desde mis labios hacia tus oídos, para perderse por todo tu cuerpo… nada habría cambiado no… ¿o sí?, ¿si esas palabras fueran el verdugo de todas tus dudas?, ¿si fueran el punto de inflexión en nuestra deforme relación?, ¿si fueran tu total convencimiento?...
Pero, ¿es que no te dabas cuenta?... mi cuerpo, mis gestos, mis acciones, hablaban por mis palabras, supongo que, para no caer en eso de la demagogia… quizás, seas poco observador pero yo, yo lo recuerdo todo, lo recordaré todo por los dos.
Recuerdo aquella vez, aquella noche, hacía tanto frío… te viste en la obligación de bajar unos pulóver, uno para ti, otro para mí. El mío era verde, con rayas finas de un tono anaranjado. Me quedaba enormemente enorme, desastroso… sin embargo, me sentía tan guapa… ni un traje de gucci, ni de versace, ni de D&G, no, nada de eso, tu pulóver… todavía tengo su olor adormilado en mi piel, podría habérmelo puesto hasta el día de mi boda y así, te lo confesé bajito y al oído.
Recuerdo el día en que te leí las cartas, una de esas barajas españolas, con sus bastos, sus oros, sus espadas y sus copas. Como puse nombre e historia a tu futuro, siempre con palabras de suerte, te juro que aseguran que la vida es mejor con éstas, hasta lo han escrito en un libro y yo te he desvelado sin quererlo; El Secreto.
No es menos aquel recuerdo, cuando me pasé todo el día de playa buscando la piedra más bonita de la misma. Te la entregué a la tarde, como si fuera el preciado tesoro que un pirata abandonó allí, y no creas que por despiste no, sino a propósito, esperando el día en que una chica un poco, sólo un poco enamorada lo buscara hasta dar con él y entregárselo a su amado. Era un piedra tan pequeña, pero con la forma del mundo, de La Tierra. Sólo quería que comprendieses la grandeza de las cosas pequeñas. “Así tienes el mundo en tus manos” te dije en aquel momento donde te sentías tan insignificante y no podías siquiera entender, que tú eras mi mundo y en ese instante yo sí que te tenía en mis manos.
Recuerdo cuando acariciaba tu rostro una y otra vez, una y otra vez, como resaltaba tu nariz, tu mentón, tus ojos… quería que mi mano memorizara tu cara, para después dibujarlo en el hueco libre de mi almohada, allí al ladito mía.
Lo recuerdo TODO y es imposible resumirlo en esta entrada, que ya se está alargando demasiado. Quiero que lo entiendas, que las palabras, en estos casos que podríamos llamar amor, nunca son suficientes, fue mi cuerpo quien te dijo te quiero, porque el pobre ya cansado, no lo podía esconder, mis ojos embobados en todo tu ser, mis manos buscando siempre en las tuyas, mi pelo que acaba entre tus dedos. Impotencia sí, es lo que siento. Si tan solo pudieras estar aquí, para poder mirarte a los ojos y gritártelo en la cara… que sí, que TE QUIERO.
P.D.: Esto no tiene ningún sentido, lo sé.

Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarLa vida está llena de sinsentidos ... ... y lo curioso es que casi siempre son estos, los que dan sentido a la vida !! Si estuviese en facebook pondría un: "ME FLIPA" :) "¿si esas palabras fueran el verdugo de todas tus dudas?" Hazme un favor: NO LO DEJES NUNCA !!!!!!!!
ResponderEliminar:)... ¡¡MUCHAS GRACIAS!! por apoyarme y animarme siempre que tienes ocasión...
ResponderEliminarEs cierto eso de los sinsentidos, finalmente y sin saber porqué acaban conformando nuestro norte sur, este, oeste... dirigiéndonos a nuestros destinos.
Que sea recíproco por favor, tu tampoco lo dejes NUNCA :)
(Gracias Gracias Gracias Gracias Gracias... )